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Centro Asturiano de Oviedo

Organización

Origen y Evolucion

Desde la mitad del siglo XIX hasta muy avanzado el veinte, se produjo entre Asturias y la América Hispana una emigración creciente, con destino mayoritario hacia Cuba, que creó unos fuertes lazos entre el Principado y la isla caribeña.

Algunos de aquellos emigrantes consolidaron una buena posición; otros consiguieron instalarse y vivir desahogadamente, y no pocos sufrieron las consecuencias de la inadaptación y la adversidad de las circunstancias.

Pero a todos ellos los unió, por encima de las veleidades de la fortuna, el amor por su tierra lejana que siempre añoraron y a la que nunca renunciaron. Aquel espíritu cristalizó el 2 de mayo de 1886 con el nacimiento del Centro Asturiano de La Habana, una institución sólida y pujante que a finales de los años cincuenta había llegado a tener cien mil socios. Ese amor a la tierra y los lazos de solidaridad figuraron ya en su origen como piedra angular de la nueva sociedad, tal como consta en el artículo segundo de sus estatutos: "El propósito del Centro Asturiano es fomentar y estrechar lazos de unión y vínculos de compañerismo entre los naturales de la provincia de Oviedo y sus descendientes, contribuir al mayor realce del nombre de Asturias en la isla de Cuba, proporcionar a los asociados asistencia en sus enfermedades, instrucción y lícito recreo; establecer relaciones de amistad con sociedades de igual índole establecidas en La Habana y celebrar todos los años en uno de los teatros de esta capital una función cuyo producto se destinará a aumentar los fondos de la Sociedad Asturiana de Beneficencia".

El vigor y empuje de aquellos asturianos traspasó muy pronto las fronteras de la Isla para crear delegaciones de aquella gran casa de La Habana en otros países. Así nacieron los centros asturianos de Nueva York y Tampa, donde se habían establecido colonias de emigrantes del Principado. Sin embargo, aquel amor a la tierra lejana y su permanente añoranza no acababan de concretarse en alguna realización en Asturias, tal como reiteradamente habían manifestado algunos de sus dirigentes y numerosos asociados.

Es el año 1926 cuando tomó cuerpo la idea de crear en Asturias un sanatorio para el tratamiento de aquellos que, enfermos y sin fortuna, regresaban para acabar sus días en la tierra que les vio nacer y que tanto habían añorado.

Un año después, una embajada del centro cubano se desplazó a Oviedo con el fin de adquirir los terrenos necesarios para convertir en realidad aquel viejo proyecto. El Monte Naranco fue el lugar elegido por consejo de los doctores Verdes Montenegro y Miranda. Aquella primera parcela se vio incrementada con una nueva adquisición que completó prácticamente la extensión que ocupa hoy el Club de Campo.

El 13 de febrero de 1928 el Centro Asturiano de la capital cubana crea una Delegación en Oviedo, “que llamará Delegación del Centro Asturiano de La Habana”, cuya finalidad será la de “proporcionar a los asociados asistencia en sus enfermedades y lícito recreo en su casa social, a cuyo efecto construirá un Sanatorio en la Provincia de Oviedo y su casa social en la capital”.

Del ambicioso proyecto inicial, que contemplaba 12 edificios, solamente se llegaron a construir dos pabellones, llamados “Manuel del Valle” Presidente del Centro Asturiano de La Habana y “Concha Heres”, su mujer, que donó 500.000 ptas. para su construcción. Los sucesos de Octubre de 1934 y la Guerra Civil truncaron los deseos de los emigrantes asturianos en la Isla, quedando actualmente en pie uno de aquellos pabellones.

La guerra civil dejó secuelas irreparables en Asturias y en la emigración asturiana en América, y las cosas ya no volvieron a ser lo mismo. El caso de Cuba no fue diferente y, por ello, a partir de aquellos años, a la tibieza en las relaciones siguió la natural crisis en la Delegación del Centro Asturiano de La Habana en Oviedo, cuya vida social fue languideciendo a medida que desaparecían los asturcubanos y que la situación en Cuba se transformaba bajo el empuje de la Revolución, cuyo triunfo a finales de 1959 tuvo una influencia decisiva en su futura transformación. Era presidente por entonces D. Ramón Ruíz Álvarez que pilotó con gran acierto una etapa muy delicada, muy mermada de socios y en la que la fuerte crisis situaba la delegación al borde de la desaparición.

Las dependencias de la Delegación Ovetense del Centro de La Habana, incautado por los revolucionarios, planteó una situación complicada, resuelta legalmente a partir de los condicionantes contemplados en la escritura de la adquisición de los terrenos en el Naranco, en la que se estableció la condición que decía "la constitución de la Delegación de Oviedo, su funcionamiento y cuanto se relacione con el Sanatorio, independiente de que el Centro Asturiano de La Habana sea liquidado, modificado su nombre o que, por medio de otra forma cualquiera, sufra alteración la idea fundamental que inspiró a los fundadores ..., el terreno que se adquiera, el Sanatorio que en él se funde, sus edificios, aparatos y el material científico, pasarán a propiedad de la Delegación central residente en Oviedo". Así, el 22 de junio de 1967, siendo presidente D. Leonardo Rodríguez González quedó inscrito en el Registro Civil el cambio original de denominación y la entidad pasó a llamarse definitivamente Centro Asturiano de Oviedo, con una identidad jurídica totalmente independiente.

Bajo su presidencia en el año 1969, y recién estrenada la independencia del Centro Asturiano de La Habana, se da un gran paso con la compra del piso de la calle Uría, actual sede social.

D. Leonardo Rodríguez González, directivo en anteriores juntas, ya se había significado por su excelente disposición para mejorar la situación del Centro, para lo cual había presentado varias mociones, encaminadas al mejor aprovechamiento de la finca del Naranco, dedicándola al recreo y esparcimiento de los asociados.

Durante su mandato, se recuperó parte del pabellón Cuba, actual edificio Central del Club de Campo, para habilitar un bar-restaurante, y pusieron en marcha algunas actividades, como tiro al plato, atletismo o piragüismo. También se confeccionó un proyecto de complejo deportivo, que tan sólo se concretó en movimientos de tierra, nivelaciones y acondicionamientos.

En 1970 le sucedió en la Presidencia D. Gabriel Menéndez Cuervo, y aunque muy tímidamente, por la escasez de recursos, en su mandato ya se plasmaron algunos proyectos, construyéndose dos piscinas y algunos juegos infantiles. Pero el verdadero punto de inflexión se produce con la llegada a la presidencia de D. Luis Riera Posada, abogado y más adelante, en el año 1979, Alcalde de Oviedo.

Era el año 1973 y rodeado de una Junta Directiva con destacados profesionales, dio un vuelco total a la situación, reconstruyendo totalmente el Pabellón Cuba e impulsando su primera ampliación. Asimismo, entre otras cosas, adecuó las piscinas existentes dotándolas de unos amplios vestuarios, construyó tres canchas de tenis y fundamentalmente dio un impulso extraordinario a la captación de socios y al uso masivo de las instalaciones.

Plenamente consolidada la sociedad, a partir de 1980 y hasta 1987 durante el mandato de D. Ángel Villanueva Diego, proliferan las actividades sociales a la vez que se promueven y estrechan las relaciones con otros centros asturianos en América y España, cimentando a partir de ese momento un prestigio que lo sitúa en una posición privilegiada en relación con sus homónimos esparcidos por todo el mundo.

Promovió la construcción de otras tres canchas de tenis, de una bolera cubierta y del cierre de la finca. La adquisición de una parte de los bajos del antiguo Real Cinema, en la céntrica plaza Longoria Carbajal, para reubicar la Sala de Bingo, instalada inicialmente en la sede de Uría, y que constituyó durante muchos años una importantísima fuente de ingresos. Obra suya es también la compra de terrenos y la construcción del campamento de verano en la localidad leonesa de Villamanín.

Sin duda desde finales de la década de los ochenta hasta mediados de los noventa, siendo presidente D. Pedro-Pascual Díez Suárez, fue una etapa próspera para el Centro Asturiano de Oviedo. Se afronta la ampliación del edificio social del Club de Campo con dos nuevas plantas, la construcción de un pabellón polideportivo, una nueva captación de agua, una piscina climatizada, situada en los sótanos del edificio, y también tres nuevas canchas de tenis. Sin embargo, a pesar de esta actividad creciente, la nueva entidad nunca puso límites a sus proyectos y en 1996, bajo el mandato de D. Manuel Peliz Iglesias, fueron acondicionadas una ludoteca y una guardería infantil en el edificio central. Dos años después fue instalada una sala de musculación en el polideportivo, a la vez que se afrontaba la modernización de la sala de bingo.

En septiembre de 1999, poco antes del inicio del nuevo milenio, toma posesión la junta directiva presidida por D. Alfredo Canteli Fernández, abriéndose una nueva etapa en el Centro Asturiano, la de la modernización. La primera actuación es la renovación total de la planta baja del Edificio del Club de Campo, dedicada a la hostelería, con la inauguración de una nueva y moderna sidrería. Sucesivamente se acometió la recuperación total del resto del edificio, tanto en el aspecto interior como exterior, con la creación de nuevas áreas, poniéndolas en valor y a disposición de los socios. Asimismo se efectuaron obras importantes en la Sede Social de la calle Uría, modernizándola y dotándola de ascensor privado, cumpliéndose así una gran necesidad y una vieja aspiración.

Finalizadas estas actuaciones, se acometió la renovación de las seis canchas de tenis más antiguas y de la cancha polideportiva, así como la construcción de un campo de fútbol de hierba artificial, con sus correspondientes vestuarios, dos parques infantiles, seis canchas de pádel, una senda para atletismo, un recinto para juegos tradicionales y aparcamientos en diferentes zonas que duplicaron el numero de plazas de aparcamiento existentes.

Los nuevos gestores de la Entidad no se olvidan del entorno natural en el que está situado el Club de Campo, por lo que dirigen sus actuaciones a la recuperación y aprovechamiento hasta el último rincón, creando nuevas zonas verdes, jardines, sendas y culminando dichas acciones con la construcción de un vivero que nos proporciona la flora necesaria para la continua renovación de nuestros jardines, todo ello encaminado a que los socios disfruten de más espacios naturales.

Destaca asimismo la gran labor realizada en la eliminación de barreras arquitectónicas, tanto en la Sede Social de la calle Uría, como en las instalaciones del Club de Campo.

La cultura, el deporte y el ocio fundamentalmente son la razón de ser de esta Entidad en la que las familias y los niños son los grandes protagonistas.

Pero el Centro Asturiano de Oviedo no quiere ser únicamente un club de ocio y recreo, si no que además quiere involucrarse en la vida social tanto de Oviedo como de Asturias, para lo cual crea una serie de premios (Premio Internacional de Novela Emilio Alarcos Llorach, Premio Amor al Deporte y Premio Empresario del siglo XXI), que le hacen estar presente tanto en el ámbito cultural y deportivo como económico del Principado de Asturias.

La historia del Centro Asturiano de Oviedo, desde su refundación a partir del momento decisivo de su independencia de La Habana, es la de una sociedad en permanente crecimiento. Las juntas directivas, con dedicación, imaginación y generosidad en el esfuerzo, contribuyeron a que el Centro Asturiano de Oviedo se situara entre las mejores sociedades culturales y recreativas del país. A ello ha contribuido decisivamente el espíritu de superación de sus socios y el privilegiado emplazamiento de sus instalaciones en la falda del monte tutelar de la ciudad.



Centro Asturiano de Oviedo - Asociación privada, sin ánimo de lucro, que tiene como objeto la enseñanza y promoción de valores intelectuales y recreativos, así como la divulgación y práctica del deporte, poniendo especial hincapié en la exaltación de la asturianía.
Email: clubdecampo@centroasturianooviedo.org - Domicilio Social: Uría, 18 (33003) Oviedo - Tel.: 985 218 796
Oficinas Generales Club de Campo: Carretera de Ules s/n (33194) Oviedo - Tel.: 985 295 205-6 / Fax: 985 290 234
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